La entrada en crisis de la región de Trentino-Alto Adigio se debió principalmente a la mayor autonomía exigida por el grupo germanófono que vive en la provincia de Bolzano. La degeneración de las relaciones étnicas, el deseo de Austria de reabrir la cuestión territorial, el terrorismo y la dura reacción de las autoridades italianas no excluyeron, afortunadamente, una solución política. La reforma del Estatuto también planteó en ese momento una "cuestión trentina" con respecto al papel y las funciones de la autonomía provincial del Trentino.