Descripción
La Reserva incluye tanto la vegetación palustre de las orillas y el interior como la parte de la cuenca situada frente a ella. De hecho, en este tramo del lago hay un considerable desarrollo de la vegetación sumergida y del lamineto, es decir, ese tipo de vegetación dado por aquellas plantas acuáticas que, como el nenúfar (Nymphaea alba), crean una verdadera "lámina" de color verde con sus hojas extendidas por la superficie del agua.
En conjunto, la reserva natural provincial protege una porción del lago en su estado natural, es decir, con toda su vegetación, desde la vegetación sumergida plantada a cierta distancia de la orilla, donde el agua es suficientemente profunda (pero no demasiado), hasta el bosque higrófilo en tierra.
Entre estos extremos se encuentra el ya mencionado lamineto con nenúfares y ninfas (Nuphar luteum) en la superficie del agua, el carrizal con juncos palustres (Phragmites australis) enraizados en el fondo pero bien emergentes a lo largo de la orilla y, en tierra, un valioso cariceto (vegetación herbácea caracterizada por plantas del género Carex) que alberga especies vegetales extremadamente raras.
El bosque higrófilo se compone de sauces (Salix, varias especies) y sobre todo de aliso negro (Alnus glutinosa), este último con ejemplares de tamaño considerable.
Hasta hace unas décadas, esta vegetación ocupaba aún gran parte de la orilla sur del lago. Desde la Segunda Guerra Mundial, el desarrollo, en particular el turismo, ha erosionado la superficie de los cañaverales, planteando también un problema para la supervivencia de la vegetación acuática.
El biotopo constituye un verdadero oasis para los animales salvajes, que están presentes aquí con un gran número de especies. Particularmente interesante es la fauna típica del interior de carrizales y marismas, ya que incluye elementos que se han vuelto raros en Trentino debido a la progresiva destrucción de los entornos de humedales. Algunos ejemplos son la rana verde (Rana sinklepton esculenta) y las culebras de agua (Natrix natrix y Natrix tessellata).
Varias aves acuáticas anidan sin ser molestadas en la densa espesura de juncos en primavera, entre ellas el somormujo lavanco (Podiceps cristatus), el ánade real (Anas platyrhynchos), la focha común (Fulica atra) y la gallineta común (Gallinula chloropus), así como algunos pájaros cantores esquivos pero "ruidosos" como el carricero común (Acrocephalus scirpaceus) y el carricero tordal (Acrocephalus arundinaceus).
Además, no hay que olvidar la valiosa función del biotopo como zona de descanso, refugio y alimentación para las aves acuáticas durante la migración.
La necesidad de garantizar a la fauna la tranquilidad indispensable, así como de preservar la delicada vegetación acuática de posibles daños, exige que la frecuentación del biotopo se limite al máximo y es la razón de la inclusión en la zona protegida de una parte del tramo de agua, que queda así prohibido a la navegación.
Instalaciones de visita
- torre de observación de la fauna
Publicaciones
- proyecto de protección y valorización
Estudios
- proyecto de definición naturalística y catastral
- seguimiento periódico de la avifauna
- plan de gestión forestal
- estudios de la comisión científica