Descripción
En las décadas anteriores al establecimiento del Biotopo, esta zona sufrió alteraciones considerables debido a diversas actividades antrópicas, principalmente canteras de arena, movimientos de tierra extensivos, maniobras militares, motocross, caza intensiva y pastoreo indiscriminado de ovejas.
Con la restricción de protección, la zona está recuperando gradualmente su carácter natural original y recuperando su potencial ecológico, gracias también a la ejecución de importantes obras de restauración ambiental. En 2006, dado el elevado interés naturalístico de la zona, se amplió el biotopo con los terrenos de titularidad pública situados en la confluencia de los ríos Adigio y Noce, uno de los ambientes fluviales del eje del Adigio con mayor diversidad ambiental y faunística.
Lo que determina la riqueza ecosistémica de la zona es la presencia, junto al ambiente francamente fluvial del río Adigio, de una amplia zona de confluencia de un gran afluente, el Noce, con características hidrológicas marcadamente diferentes y de una importante zanja de drenaje (Fossa della Nave) que transporta las aguas de resurgencia a este importante nudo hidrográfico.
Los límites del biotopo así ampliado incluyen la mitad occidental del tramo del torrente Avisio que discurre por el valle del Adigio, incluida toda su zona de llanura de inundación definida por los terraplenes del siglo XIX; también se incluye un tramo del río Adigio situado entre el punto más meridional de confluencia en él del Avisio, al sur, mientras que en dirección norte se extiende hasta la confluencia del torrente Noce.
El interés naturalístico del biotopo se centra principalmente en la presencia de una extraordinaria riqueza faunística, que encuentra su motivación en su ubicación en el fondo del valle, en la confluencia entre dos importantes -y muy diferentes- ambientes fluviales.
En resumen, se puede considerar esta reserva como una especie de "oasis natural" situado a lo largo de un fondo de valle completamente alterado, y además en un punto donde la fauna puede aprovechar la abundancia de recursos que siempre acompaña al agua corriente.
Numerosas especies de peces viven en estas aguas, a pesar de los problemas tanto del Adigio como del Avisio.
Los anfibios están presentes aquí con varias especies, algunas de ellas localmente raras, como el sapo de vientre amarillo (Bombina variegata) y el sapo esmeralda (Bufo viridis); se reproducen en los estanques a lo largo del curso de agua y, sobre todo, en los grandes estanques construidos desde cero por la Provincia Autónoma de Trento.
También hay numerosas especies de reptiles, tanto lagartos como serpientes, que ocupan los diversos ambientes de la zona protegida, tanto húmedos como secos.
Pero es entre las aves donde encontramos los mayores motivos de interés, ya que la rica avifauna nidificante incluye entidades relacionadas con el agua que se han vuelto muy escasas debido a la alteración indiscriminada de las masas de agua. Entre ellas destacan el martín pescador (Alcedo atthis), la lavandera cascadeña (Motacilla flava), el mirlo acuático (Cinclus cinclus) y dos especies de aves zancudas que desovan directamente en la orilla de guijarros: el chorlitejo chico (Charadrius dubius) y el gaitero chico (Actitis hypoleucos).
El biotopo también constituye una valiosa zona de descanso, refugio y alimentación para todas aquellas especies de aves (¡y son numerosas!) que utilizan el valle de la Atesina como ruta preferente durante sus migraciones; por último, incluso en invierno, la zona cumple su importante función para la avifauna, ya que muchas aves, entre ellas patos, gansos y garzas reales (Ardea cinerea), permanecen aquí durante periodos más o menos largos.
Instalaciones para visitas
- Sendero de visita
Estudios
- seguimiento de la ictiofauna
- plan de gestión
- proyecto de definición naturalística y catastral
- estudio de fauna
- seguimiento periódico de la avifauna
Proyectos en los que ha participado la Reserva
proyecto Némos
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