'Primero la dirección, luego la velocidad'. Hay mucho de Filippo Tortu en esta máxima que destaca en su biografía de Instagram. Y en la cita con el evocador título 'Voy a 200', el medallista de oro olímpico se confirmó como una persona especial dentro del circo del atletismo mundial. No en vano, Filippo subió al escenario de la Sala Depero, con el pelo un poco más largo de lo habitual, y comenzó recitando desde un atril una pieza escrita por él mismo. ¿Sobre qué? Sobre las emociones ligadas a aquella mágica carrera de relevos japonesa: "Los segundos más rápidos e interminables de mi carrera. Una centésima, no puede ser. Pero somos los campeones. Ha pasado un año, pero nadie puede quitarme esos recuerdos de la cabeza'.
El velocista se sincera de inmediato: "No quería celebrar el aniversario, pero luego lo hice. Todavía me emociona y en aquella Olimpiada lo lloré todo. De niño deseaba estar y correr en un estadio. En primaria decía que quería ganar las Olimpiadas y era, es, una hazaña casi imposible. Eran datos en la mano, nuestros, de los demás. Cada vez que miraba hacia la grada, volvía a llorar, de hecho lo hacía aún más fuerte. Me llamaron quejica todo el tiempo.
Fecha de publicación: 25/09/2022