Su entorno agreste y montañoso alterna con tierras cultivadas, especialmente con viñedos que producen vinos finos. El paisaje está marcado por empinadas laderas en terrazas que descienden hasta el torrente Avisio, un entorno fluvial de especial interés natural.
Permaneciendo al margen de los grandes flujos de las últimas décadas, hoy Val di Cembra pone en juego esta genuinidad, también gracias a la Red de Reservas que crea sinergias, colaboraciones y proyectos de desarrollo.