Descripción
Las explotaciones forestales y ganaderas gestionan sus bosques y zonas abiertas mediante planes de gestión forestal elaborados en el ámbito de la propia explotación, en los que se definen la extensión y las características de los bosques de su propiedad, así como su capacidad para proporcionar diversos servicios ecosistémicos, en particular los servicios de protección y producción. Estos planes definen, en particular, las cantidades y los métodos de explotación de la madera destinada a la construcción o a la calefacción, de acuerdo con los principios de sostenibilidad. Cuando dichos planes se refieren a zonas Natura 2000, su contenido se publica para que todo el mundo pueda presentar observaciones en el marco de una evaluación de impacto ambiental.