Descripción
La parte más higrófila de la turbera se divide en al menos tres estructuras naturales con distintos grados de humedad, que se suceden en el espacio en función del balance hídrico.
Se pueden reconocer praderas menos húmedas con Molinia caerulea, Calluna vulgaris y Gagea fistulosa; praderas moderadamente húmedas con Allium sibiricum; y una zona más húmeda en la que la situación se complica por los charcos y las gibas de esfagno.
Los charcos suelen estar alfombrados de musgos pardos y Utricularia minor (una planta insectívora sumergida).
Otras dos especies insectívoras se encuentran en zonas de turba denudada: Drosera rotundifolia y Pinguicola alpina.
Toda la parte más húmeda de la turbera es, por tanto, rica en microsituaciones ambientales que varían con un gradiente continuo desde zonas bastante secas a verdaderos lagos en miniatura, y desde aguas rápidas a aguas prácticamente quietas.
En las zonas más altas e inclinadas de la cuenca del Tonale se ha establecido un matorral de aliso verde (Alnus viridis).
En esta zona de gran valor medioambiental se han construido carreteras, edificios, pistas de esquí e incluso la pista de un aeropuerto. Allí donde se han erigido tales artefactos, la turbera ha sido obviamente destruida de forma irreparable.
Estudios
- investigación sobre la fauna vertebrada