Descripción
El biotopo, que se presenta como una gran pradera húmeda intercalada con barrancos y algunos estanques, no posee los elementos botánicos o faunísticos extraordinariamente interesantes de la cercana turbera de Fiavé. Su valor naturalista reside sobre todo en la relativa integridad de los componentes medioambientales y en la extensión de la zona. Además, incluso las laderas de las colinas que bordean el valle presentan escasa antropización, ya que en ellas sólo se practica el cultivo forestal.
La vegetación está representada en su mayor parte por prados húmedos, y más concretamente por una asociación herbácea dominada por la gramínea Molinia coerulea. En las zonas donde se producen encharcamientos, están muy extendidas las praderas palustres, en las que crece densamente la juncia hinchada (Carex rostrata). En los estanques y canales viven interesantes plantas acuáticas, entre ellas algunas algas caráceas y Potamogeton densus.
La fauna de la zona protegida no es muy rica, también en relación con la ausencia de importantes colecciones de agua, que podrían constituir un hábitat para diversas especies. No obstante, cabe mencionar la nidificación de algunas aves acuáticas poco comunes: el rascón (Rallus aquaticus), el carricero cejudo (Acrocephalus palustris) y el escribano palustre (Emberiza schoeniclus).
Publicaciones
- proyecto de protección y mejora
Estudios
- proyecto de definición naturalista y catastral
- seguimiento periódico de la avifauna
- seguimiento periódico de anfibios
- Estudios de la Comisión Científica