Descripción
El topónimo "Grave", con todas sus variantes locales, indica actualmente una grava, un montón de grava o un lugar donde se vierten grava o piedras. La parte de Doss Le Grave incluida en el Biotopo está formada precisamente por una gran cantidad de "grava" de pórfido, lo que confiere a la zona un aspecto "semidesértico" muy sugestivo.
El origen de este particular entorno está ligado a la actividad humana: la imponente acumulación de gravas y piedras está constituida, de hecho, por material de desecho de la actividad minera de extracción de plata que, en los años comprendidos entre 1000 y 1500 aproximadamente, afectó a toda la meseta Calisio-Argentario.
El entorno de la "grava" presenta condiciones de aridez pronunciada del suelo y esto condiciona estrictamente la vida vegetal.
Allí crecen especies típicas de lugares áridos, como la globularia (Globularia cordifolia) y el peral de cuervo (Amelanchier ovalis). La vegetación se caracteriza macroscópicamente por un gran número de ejemplares de pino silvestre (Pinus sylvestris) que, debido a la pobreza del suelo, crecen muy lenta y achaparradamente y han adoptado sistemáticamente el aspecto y la forma de auténticos bonsáis naturales, de no más de metro y medio de altura. Algunos tienen formas tan bellas que aparecerían bien en los manuales que enseñan el arte del bonsái, dando al paisaje un aspecto vagamente oriental o, si se prefiere, el de ciertos matorrales mediterráneos donde está presente el enebro fenicio.
La parte árida del biotopo entra en contacto inmediato con el humedal que se encuentra más abajo. Se trata de una turbera originada por el relleno, por la vegetación acuática, de una pequeña cuenca lacustre. En el centro de esta cuenca aún quedan pequeños charcos de agua libre (estos charcos se denominan "ojos de turbera").
La vegetación se compone en parte de juncias (con varios Carex) y en parte de densos rodales de juncia (Cladium mariscus), otra ciperácea bastante rara. La turbera alberga auténticas rarezas botánicas, como algunas orquídeas palustres y el espléndido gladiolo palustre (Gladiolus palustris); también cabe destacar la presencia en los estanques del nenúfar (Nymphaea alba) y la utricularia (Utricularia minor), una planta insectívora que vive completamente sumergida.
Los aspectos faunísticos de este biotopo también son muy interesantes, ya que, como todos los humedales, es un refugio para animales exigentes desde el punto de vista medioambiental, como los anfibios y las aves acuáticas.
Además, muchas otras aves pueden aprovechar la riqueza ambiental que ofrece el ecosistema acuático; aquí, la disponibilidad de recursos se ve muy amplificada por la extrema e inusual proximidad del humedal y el medio árido.