Descripción
El origen de estas cuencas turbosas puede atribuirse al relleno de antiguas cuencas lacustres excavadas en el sustrato rocoso por los glaciares cuaternarios.
El topónimo con el que se designa la zona recuerda claramente la interesante presencia del pino enano (Pinus mugo) en el lugar, poco habitual debido a la baja altitud.
Las investigaciones botánicas realizadas hasta la fecha han revelado la presencia de entidades florísticas y unidades de vegetación de extraordinario interés fitogeográfico.
La fauna que puebla la zona también es muy rica. Se pueden encontrar anfibios como la salamandra moteada (Salamandra salamandra), el tritón alpino (Triturus alpestris) y diversas especies de reptiles, como el lagarto vivíparo (Lacerta vivipara), la culebra de hierba (Natrix natrix), la culebra lisa (Coronella austriaca) y la víbora común (Vipera aspis).
En cuanto a las aves, hay numerosas especies de rapaces: Azor (Accipiter gentilis), gavilán (Accipiter nisus), ratonero (Buteo buteo), búho enano (Glaucidium passerinum), cárabo (Strix aluco), búho real (Aegolius funereus); la zona también es frecuentada por tetraónidos, como el urogallo (Bonasa bonasia) y el urogallo (Tetrao urogallus), y por numerosos paseriformes.
Entre los mamíferos destacan las dos especies de liebre, común (Lepus capensis) y alpina (Lepus timidus), el zorro (Vulpes vulpes), la garduña (Martes martes), el tejón (Meles meles) y el corzo (Capreolus capreolus).