Una vez firmada la escritura de constitución y antes de la inscripción en el registro mercantil, los administradores presentan a la Provincia una solicitud de autorización para el ejercicio de la actividad bancaria o el inicio de las operaciones. La autorización es concedida por la Provincia mediante una medida (Resolución del Consejo Provincial o determinación del Director del Servicio) sobre la base de un dictamen vinculante emitido por el Banco de Italia.