Descripción
El sistema financiero y asegurador local se perfila como un eje estratégico para el crecimiento económico, capaz de transformar la solidez del ahorro territorial en un motor de innovación y resiliencia para el tejido productivo.
Desde esta perspectiva, la administración pública debe actuar como facilitadora de ecosistemas financieros avanzados, promoviendo instrumentos de coinversión y fomentando un diálogo estructurado entre los agentes del crédito y las necesidades de transformación de las empresas.
Al mismo tiempo, el sistema bancario y asegurador debe evolucionar hacia modelos proactivos de gestión del riesgo y asignación de capital, actuando como socio estratégico capaz de respaldar los planes de crecimiento, las transiciones tecnológicas y el relevo generacional, transformando así la estabilidad financiera en un motor de competitividad duradera para todo el territorio.
- Crear un entorno financiero favorable a la innovación
- Crear un contexto financiero favorable a las inversiones medioambientales y al relevo generacional
- Invertir parte de la liquidez provincial en fondos de inversión destinados a respaldar los programas de crecimiento de las empresas
- Apostar por la nube financiera soberana
- Impulsar la tecnología de seguros (Insurtech) y la gestión de los riesgos climáticos y demográficos
- Identificar nuevos mecanismos de bienestar social que apoyen la longevidad