Descripción
El capital humano y la excelencia en las competencias constituyen el verdadero «software» estratégico para la evolución competitiva del tejido productivo local.
Desde esta perspectiva, la administración pública debe consolidar su papel como artífice de la formación y facilitadora de un sistema de bienestar territorial integrado que respalde a las familias. Al mismo tiempo, el mundo empresarial debe adaptar sus modelos organizativos para atraer talento, garantizando un entorno laboral estimulante en el que el capital intelectual pueda generar, en sinergia con la visión empresarial, un crecimiento real del valor añadido.
- Reforzar las políticas públicas de captación
- Hacer de la formación la palanca estratégica de las competencias del territorio
- Evolucionar de forma progresiva la educación y la formación profesional
- Invertir en competencias transversales para la «ciudad-territorio»
- Reforzar el sistema de políticas de vivienda prestando especial atención a los trabajadores