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Informe sobre el estado del suelo en Europa 2024

Es necesaria una actuación urgente y una responsabilidad compartida para invertir la degradación del suelo en Europa

Fecha de publicación:

28/10/2024

© Provincia autonoma di Trento -

Descripción

La degradación del suelo amenaza la competitividad, la seguridad alimentaria, la productividad agrícola, la biodiversidad y la resistencia a fenómenos meteorológicos extremos y al cambio climático. Los esfuerzos conjuntos a nivel de la UE, nacional y local se centran en restaurar la salud del suelo.

La lucha contra la degradación del suelo es fundamental para alcanzar los objetivos medioambientales, agrícolas y climáticos de la UE. Las cifras son claras: la degradación del suelo ha empeorado significativamente en la última década, pero con una acción colectiva, un seguimiento reforzado y apoyo legislativo, la UE puede restaurar este recurso vital y garantizar un futuro sostenible para las generaciones venideras.

El Foro de Partes Interesadas del Observatorio del Suelo de la UE (EUSO) sirve de plataforma para la presentación formal del informe 2024, reuniendo a expertos, responsables políticos y partes interesadas de toda Europa. Los debates se centran en las estrategias futuras para invertir las tendencias de degradación del suelo, con especial atención a la próxima legislación sobre el suelo y a cómo facilita esfuerzos de restauración más amplios en todo el continente. Con la Estrategia de la UE para el Suelo, la Misión de la UE para el Suelo y la Ley de Vigilancia del Suelo en el horizonte, la UE se está posicionando para poner en marcha acciones coordinadas que podrían mejorar significativamente la salud del suelo en los próximos años.

Con este fin, el 22 de octubre se publicó en el Foro de Partes Interesadas del Observatorio del Suelo de la UE el informe State of Soil in Europe 2024 (El estado del suelo en Europa 2024). El informe evalúa el estado de degradación del suelo en toda la UE y otros países del Espacio Económico Europeo, incluidos Ucrania, Turquía y los Balcanes Occidentales. El informe muestra un estado y unas tendencias alarmantes, ya que la degradación del suelo ha empeorado mucho en los últimos años, y subraya la necesidad de actuar de inmediato para invertir esta tendencia.

Por ejemplo, la erosión total del suelo se estima en 1.000 millones de toneladas anuales en toda la UE. Hasta la fecha, alrededor de una cuarta parte (24%) de los suelos de la UE están afectados por la erosión hídrica, principalmente en tierras de cultivo, y las previsiones apuntan a un posible aumento del 13-25% de aquí a 2050. La erosión hídrica insostenible afecta a cerca de un tercio (32%) de las tierras agrícolas. La alteración mecánica del suelo, una práctica común en la agricultura, también puede iniciar su degradación. Este fenómeno, denominado erosión por laboreo, puede tener un impacto significativo en los campos cultivados. Otras formas de erosión son la erosión eólica y la cosecha, entre otras.

Los desequilibrios de nutrientes también van en aumento: actualmente se calcula que afectan al 74% de las tierras agrícolas. Estos cambios en la composición del suelo pueden tener consecuencias negativas. Por ejemplo, el exceso de nitrógeno está aumentando y puede ser perjudicial para la salud humana, los cultivos, los ecosistemas y el clima. Mientras tanto, el carbono orgánico del suelo, que es esencial para mantener un suelo sano, está disminuyendo en las zonas agrícolas. Se calcula que entre 2009 y 2018 se perdieron 70 millones de toneladas de este carbono orgánico de los suelos minerales de las tierras agrícolas de toda la UE y el Reino Unido.

La degradación de las turberas también es preocupante. Estos humedales son sumideros esenciales de carbono: absorben gases de efecto invernadero de la atmósfera y los almacenan, ayudando a mitigar el cambio climático. Cuando se deterioran, las turberas pueden liberar esos gases a la atmósfera. En la UE, el drenaje de las turberas es responsable de alrededor del 5% de las emisiones totales de gases de efecto invernadero. Actualmente, se calcula que el 50% de las turberas de la UE están degradadas, muchas de ellas con daños irreversibles.

Fuera de la UE, la situación es igual de grave, sobre todo en Ucrania, donde las actividades militares han causado una grave destrucción del suelo. Se calcula que más de 10 millones de los 60 millones de hectáreas de Ucrania están degradadas debido a la invasión rusa. La recuperación de estos daños podría llevar décadas o incluso siglos. En Turquía, alrededor de 1,5 millones de hectáreas tienen problemas de salinidad, lo que puede afectar tanto a la productividad agrícola como a la salud del ecosistema. Los Balcanes Occidentales han notificado más de 100 lugares contaminados o potencialmente contaminados debido a actividades mineras e industriales, aunque el verdadero alcance de la contaminación del suelo en estas zonas sigue siendo desconocido.

La importancia de la vigilancia del suelo y la nueva legislación

El informe sobre el estado del suelo en Europa es fruto de la colaboración entre el Centro Común de Investigación y la Agencia Europea de Medio Ambiente. En él se define el alcance del problema al que se enfrenta Europa en la actualidad, pero también se pretende reforzar y desarrollar las capacidades de la comunidad investigadora del suelo, al tiempo que se refuerza la participación de los usuarios del suelo y de la sociedad.

EUSO ya ha sentado las bases para mejorar la vigilancia del suelo, utilizando herramientas avanzadas para mejorar la calidad de los datos sobre la erosión del suelo, los niveles de carbono orgánico del suelo y los desequilibrios de nutrientes. Junto con otras colaboraciones y redes de vigilancia del suelo, EUSO también está proporcionando una comprensión más clara de cómo las prácticas agrícolas y el cambio climático están afectando a los suelos europeos.

La Ley de Vigilancia del Suelo de la UE pretende garantizar una evaluación más precisa de la degradación del suelo mediante la creación de un marco de vigilancia, el fomento de la gestión sostenible del suelo y la identificación de lugares potencialmente contaminados. De este modo se normalizará la recogida de datos en todos los Estados miembros de la UE, garantizando la aplicación efectiva de los conocimientos recogidos por la EUSO y por iniciativas como la Encuesta Marco sobre el Uso y la Cubierta del Suelo (LUCAS-Soil).

En el marco de la Política Agrícola Común (PAC), el uso sostenible de los suelos agrícolas ya recibe apoyo a través de los planes estratégicos de la PAC en todos los Estados miembros mediante una combinación de medidas obligatorias y voluntarias para los agricultores. Para el período 2023-2027, el 47% de las tierras agrícolas de Europa (frente al 15% en el pasado) recibirán ayudas para actuaciones de mejora de los suelos o de prevención de su degradación, incluida la erosión hídrica.

La misión de la UE "Un Pacto Europeo por el Suelo" es un programa de financiación de I+D aplicada a gran escala que apoya la Estrategia de la UE para el Suelo, la próxima Ley de Vigilancia del Suelo y la PAC. La misión financia acciones para establecer un seguimiento armonizado de la salud del suelo en la UE; desarrollar y fomentar la adopción de prácticas y tecnologías sostenibles de gestión del suelo para restaurar su salud; y proporcionar asesoramiento y educación sobre la salud del suelo a gestores y ciudadanos. Hasta la fecha, la misión ha invertido 435 millones de euros y ha establecido el primero de una red de 100 laboratorios vivientes, con más de 1.000 lugares de ensayo en una amplia gama de sectores de uso del suelo (agricultura, silvicultura, industria, planificación urbana y regional) en toda Europa. La misión incluye actualmente 50 proyectos que contribuyen a aumentar y mejorar los conocimientos sobre el estado de los suelos en la UE.

Fuente: Centro Común de Investigación (CCI) de la Comisión Europea

Propietario de la imagen: Comisión Europea

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